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tomaspando

Branding, Emprender

6 pasos para lanzar un podcast 🎧

Hay muchas buenas razones como para lanzar un podcast, pero la mejor es que hacerlo es muy divertido.

Aquí el paso a paso para comenzar con el tuyo:

  1. Compra un micrófono y los recursos de hardware necesarios. Esta versión de RODE es genial para comenzar.
  2. Elige un tópico específico para tu podcast. Si tu madre y tus amigos te escuchan, tal vez los estás haciendo mal.
  3. Descarga un software para poder grabar los audios. El más descargado -y gratuito- es audacity.
  4. Graba las cortinas y el episodio.  Sería ideal si cuentas con una música original. Diseña el arte gráfico.
  5. Edita los contenidos que has grabado. Diseña el formato a tu conveniencia. Tal vez necesites ayuda de un editor.
  6. Publícalo. Nosotros en Master Me Up utilizamos Simplecast. Aquí en España es muy popular Ivoox. Con cualquiera de estas plataformas, tu podcast se publicará en Spotify, iTunes y demás.

 

Pd. Si necesitas ayuda extra como el dato de nuestros editores, solo responde este newsletter y te lo envío.

Pd. Accede a nuestro podcast en Spotify

mayo 8, 2020

Emprender, Management

Sexy, no?

Negocios Sexy’s

  • Tienen un sentido de misión más desarrollado.
  • Salen en los diarios.
  • Tienen un componente de innovación.
  • Riesgo Medio-Alto.
  • Lleva tiempo convertirlos en «negocio».
  • Tus amigos o familia siempre te preguntan.  Regalas y ofreces descuentos.

Negocios No Sexy’s

  • Son rentables desde el día 0.
  • Riesgo Medio-Bajo.
  • Por lo general no hay inversores detrás.
  • Tienen menos sentido de propósito.
  • Nadie te pregunta. Todos pagan «full price».

¿Alguna preferencia?

mayo 5, 2020

Emprender, Management

Cuando el barco se hunde ⛴ Parte II

Continúa del envío anterior….

Mis Aprendizajes (con el diario del lunes):

  • Remontar una empresa en caída es más difícil que crearla. A veces leemos historias de líderes que logran dar vueltas las empresas y las convierten en casos de éxito. Son la minoría.
  • La épica solo la escriben unos pocos, y por eso se escriben libros. No eres Elon Musk. Llegará un día en que no tengas ganas de salir de la cama. Ese día tu cuerpo te lo anunciará.
  • Habla con amigos, mentores y colaboradores. Escucha a todos, pero toma la decisión lo más fría posible.
  • Cerrar o quebrar una empresa no es el fin del mundo. Tal vez sea el mayor aprendizaje para desarrollar una vida empresaria más sana y sostenible.
  • Habrá gente que se enojará mucho contigo. Hay que aceptarlo. Son las reglas del juego. Lo importante es ser lo más transparente y honesto con todos.  Si actúas bajo esos valores, podrás dormir tranquilo.
  • En una quiebra, un buen abogado debería ser tu mejor aliado. Te ayudará a diseñar el mejor plan para todos los stakeholders salgan lo mejor parado.
  • Es mejor tener un mal plan que no tener ninguno.
  • La caída es muy pero muy dolorosa. Levantarse es mucho más lento de lo que uno imagina. Hay que buscar el tiempo para sanar y no acelerar procesos.
  • Al final, todo pasa. La vida continúa.

Las consecuencias en mi salud…..

  • Tuve 5 operaciones de garganta por estrés durante este período.
  • Estuve casi 2 años con rivotril para calmar mi ansiedad y estrés.
  • Tuve picos altos de mi enfermedad crónica de la diabetes.

Las consecuencias en el negocio…

  • En Febrero de 2017 se capitalizó la empresa holding en España. Un % de los fondos se utilizaron para pagar las indemnizaciones y proveedores en Argentina.
  • Los accionistas originales más inversores nos quedamos con una participación minoritaria de la empresa sin ningún tipo de control ni dirección en el management.

Y la reflexión final la dejamos para otro envío….

mayo 1, 2020

Emprender, Management

Cuando el barco se hunde ⛴

Hace unos días, una amiga me llamó al teléfono.

Me dijo: «Tom, creo que mi empresa va a la quiebra. Esta epidemia lo aceleró todo. ¿Qué aprendiste vos con la tuya?»

Se me ocurrió que sería una buena idea compartir los aprendizajes en este espacio.

Antes déjame darte un poco de contexto:

En el año 2016 tuvimos que iniciar un proceso de restructuración total de nuestra filial y sociedad argentina, que terminó en un proceso de pedido de quiebra.   

La operación argentina había perdido más de 200.000 usd en el 2015 y al siguiente año,  los bancos ya no nos prestaban más dinero para financiar el capital de trabajo. Al mismo tiempo, la cadena de cobro se rompió con decenas de clientes en cesación de pagos. 

En el 2016, la importación se abrió y dejó al descubierto la ineficiencia operativa que teníamos cientos de fabricantes locales.

En junio del mismo año se cayó un acuerdo de venta por la fábrica con una importante empresa de moda.

La situación no era crítica, era insostenible. 

Los números eran claros:  paez argentina aportaba el 20% de los ingresos y tenía un modelo de negocios totalmente distinto al global.  Generaba el 20% de la facturación pero se atribuían el 80% de las pérdidas. 

El plan consistía en iniciar un plan de cierre moderado y transitorio de las operaciones de la filial.

Con equipo de gestión, diseño  y administración se acordó el pago del 50% de la indemnización. El 90% aceptó. 

Con equipo de fabricación y producción se acordó el pago del 50% de la indemnización más la cesión total de los activos (máquinas y fierros) de la fábrica. El 100% aceptó. 

Los accionistas que teníamos cargos de gerencia renunciamos sin cobrar un peso de indemnización. 

Luego de las ventas del verano del 16, se logró pagar a la mayoría de los proveedores.  Algunos de ellos no cobraron. 

Sin embargo, ninguno de ellos recurrió a la justicia. Todos entendieron que la situación nos pegó un machetazo. Jamás hubo dolo o fraude.  

Si hicieron bien las cuentas, hubo un pequeño % (3%)  de los empleados que no aceptaron la oferta y llevaron el caso a la justicia. Eso derivó en el pedido de quiebra que está actualmente la sociedad. 

¿Quieres saber que aprendí de todo el proceso?

… Te lo cuento en el próximo envío!

abril 28, 2020

Finanzas, Management

El recolector vs el diseñador

Una onza de oro.
Una onza de pelotitas de oro.
Una onza de anillos de oro.

Un kilo naranja.
Un kilo de rodajas de naranja.
Un kilo de torta de naranja.

Todas pesan lo mismo.

Pero NO todas valen lo mismo.

Si llevas esto a tu día a día  ¿En qué parte de la cadena de valor estás?

abril 24, 2020